Lo primero que me dijo la fundadora: «sobre todo, nada de gente riendo delante de una pizarra blanca». Es el mejor briefing que he recibido nunca.
Un día normal, fotografiado
Elegimos un miércoles, día de revisión de proyectos. Me quedé siete horas sin organizar nada: la reunión, la comida, conversaciones de dos personas frente a una pantalla, alguien pensando solo junto a la ventana.
Los retratos
Once retratos individuales, hechos al final del día, tres minutos cada uno. Sin fondo blanco: cada persona en su puesto, con su propia luz. Es menos uniforme, y es exactamente lo que querían.
Algunos detalles se han modificado a petición del cliente.