Para empresas
Gastronomía y Hostelería
Un plato se fotografía bien en los noventa segundos posteriores al emplatado. Pasado ese tiempo, sigue siendo comestible pero ya no es fotogénico.
Trabajo al ritmo de la cocina, no al revés: con luz natural cuando es posible, sin estilista, sin plato falso, con lo que realmente sirvéis.
Qué incluye
Visita previa
Localizamos la luz del local según la hora y elegimos qué platos fotografiar.
Platos, sala y equipo
La carta, el ambiente de las mesas y los retratos en cocina.
Retoque fiel
Los colores coinciden con el plato real: ningún cliente debe llevarse una decepción en la mesa.
Formatos para plataformas
Recortes entregados para la carta, la web, redes sociales y plataformas de reserva.
Licencia comercial
Uso web, impreso y en señalética, detallado en el presupuesto.
Presupuesto a medida
Cada sesión de este tipo se construye a medida: cuéntame la tuya y prepararé una propuesta justa.
Preguntas frecuentes
¿Hay que cerrar el restaurante?
No. Normalmente fotografío entre servicios, o en la sala durante el servicio para las imágenes de ambiente. Ajustamos el horario al vuestro.
¿Cuántos platos por sesión?
Entre diez y quince en media jornada, según la complejidad del emplatado. Fijamos la lista juntos de antemano.





















